Cuando yo estudiaba en la escuela de Eduardo Azuaje,
teniamos un profesor llamado Mijares, quien a través de la filosofia y
las matemáticas nos vendió que la productividad era "reducir el
desperdicio". Esta idea caló mucho en todo el grupo. Reducir el
desperdicio es: optimizar procesos, mejorar tiempos, poner metas de
mejoramiento contínuo o Kaizen y, en general buscar constantemente optimizar "hacia adentro" las cosas de la empresa.
Por
otro lado, el presidente de Universidad, quien era Eduardo para ese
momento nos decía que la productividad no era reducir costos, sino
"aumentar ganancias". Cabe decir que él estudió en EEUU, país
responsable de un tercio del desperdicio del planeta tierra. Pero
tambien país con la economía mas poderosa del mundo.
Volviendo a
la historia, no es de extrañar que el desenlace fue que Mijares dejo de
trabajar en esta Escuela y que, en la graduación, donde Mijares fue
elegido padrino, ninguno de los dos se dirigió palabra alguna. Eran dos
buenos gerentes con perspectivas diametralmente diferentes, pero en un
largo recorrido contingentes.
Lo que pasa es que estaban en un punto de sus carreras donde ya tenían que tener consistencia. Me explico:
Ser productivo, es como ser feliz;
es una búsqueda constante, no un punto especifico. Hay momentos de la
vida (pueden ser años o décadas para una vida humana) en los cuales uno
busca aumentar ganancias, tienes todo por delante: tienes lejos lo que
en economía se le llama la frontera de posibilidades de producción
(FPP) y el camino mas conveniente es Aumentar, crecer, diversificar.
Por otro lado cuando llegas a un terreno, un punto especifico, lo que llamamos un milestone, te detienes a optimizar, a reducir el desperdicio. Luego decides si quieres continuar más, si es que tu FPP te lo permite.
No hay una regla escrita en piedra sobre esto señores, ser productivo es ser feliz. Un dia humano es nada para la tierra
Au Revoir
JAP

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