Ya luego de un mes en esta tierra, me he comenzado a tropicalizar. Ayer toque mi primer cornetazo, aunque aun no me atrevo a lanzar el carro a otros conductores, Caracas es una ciudad de contrastes. Y uno de ellos es la gracia del avila cuando ves al cielo y el caos del trafico cuando miras al frente.
En la mañana le di paso a un peaton y el tipo me saludo con amistad. Luego en la noche le di paso a otro y me vio como que menos mal que me detuve por que si no ibamos a tener problemas.
La verdad es que Caracas es la ciudad del yin yang. Contrastes por doquier
Au revoir
JAP

Leave a Reply